Regimen Fiscal de las Sociedades Laborales

Con la entrada en vigor de la Ley Reguladora de Sociedades Anónimas Laborales se estableció, en los artículos 20 y 21, un régimen fiscal de aplicación a las Sociedades Anónimas Laborales que reunían determinados requisitos. Tal régimen fiscal estaba desarrollado por el también derogado Real Decreto 2.696/1986, de 19 de diciembre. Dicho régimen fue modificado parcialmente, primero por la Disposición Adicional Cuarta de la Ley de Adecuación de determinados conceptos impositivos a las Directivas y Reglamentos de las Comunidades Europeas , y posteriormente por la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Actualmente, el régimen fiscal de las Sociedades Laborales está regulado en los artículos 19 y 20 de la Ley de Sociedades Laborales , en el artículo 11.2.a) de la Ley del Impuesto de Sociedades, así como en la Disposición Transitoria Primera de la Ley sobre el Régimen Fiscal de las Cooperativas.

Incentivos Fiscales en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados Reconocidos a las Sociedades Laborales.

Requisitos

Los requisitos necesarios para poder acogerse a los beneficios fiscales de las Sociedades Laborales son los siguientes:

A. Tener la condición de Sociedad Laboral, siendo los requisitos más importantes los siguientes:

  • Que sean Sociedades Anónimas o de Responsabilidad Limitadas en las que la mayoría del capital social pertenezca a los trabajadores que presten en ella sus servicios retribuidos en forma personal y directa, cuya relación laboral sea por tiempo indefinido.
  • Ninguno de los socios puede poseer más de la tercera parte del capital social, salvo que se trate de Sociedades Laborales participadas por el Estado, las Comunidades Autónomas, las Entidades locales o las sociedades públicas participadas por cualquiera de tales instituciones, y las asociaciones u otras entidades sin ánimo de lucro, en cuyo caso su participación puede superar dicho límite sin alcanzar el 50%.
  • El número de horas-año trabajadas por los trabajadores contratados por tiempo indefinido que no sean socios, no podrá ser superior al 15% del total de horas-año trabajadas por los socios trabajadores, excepto en las constituidas por menos de 25 socios trabajadores, en las que el porcentaje máximo será del 25%. La Ley de Sociedades Laborales excluye, expresamente, del computo los trabajadores con contrato de duración determinada.
  • Se debe constituir durante toda la vida social un Fondo Especial de Reserva, que sólo podrá destinarse a la compensación de pérdidas en el caso de que no existan otras reservas disponibles suficientes para este fin, al que debe destinarse el 10% de los beneficios líquidos obtenidos en el ejercicio.

B. Deberán destinar al Fondo Especial de Reserva, en el ejercicio en que se produzca el hecho imponible, el 25% de los beneficios líquidos obtenidos en dicho ejercicio.

  • El Texto Refundido del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados determina que los beneficios fiscales de dicho impuesto no se extienden a la cuota fija del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, ya que tal y como se establece en el artículo 45.II, los beneficios fiscales no se aplicarán en ningún caso a los documentos gravados por el artículo 31.1 , es decir, por el gravamen fijo del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados.

Incentivos fiscales

A. Las Sociedades laborales que reúnan los requisitos anteriores gozarán de los siguientes beneficios fiscales en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados:

  • Exención de las cuotas devengadas por las operaciones societarias de constitución y aumento de capital y de las que se originen por la transformación de sociedades anónimas laborales ya existentes en sociedades laborales de responsabilidad limitada, así como por la adaptación de las sociedades anónimas ya existentes a los preceptos de la Ley de Sociedades Laborales.

En lo referente a la exención de las cuotas devengadas por las operaciones societarias de constitución y aumento de capital, no presenta ninguna novedad con respecto a los beneficios fiscales establecidos en el régimen fiscal anterior a la entrada en vigor de la Ley de Sociedades Laborales, puesto que lo que hace es incluir lo establecido en la Disposición Adicional Cuarta de la Ley de Adecuación de Determinados Conceptos Impositivos a las Directivas y Reglamentos de las Comunidades Europeas referente a la exención, en la modalidad de “operaciones societarias”, de las operaciones de constitución y aumento de capital.

Por lo que se refiere a la exención por las operaciones societarias que se originen por la transformación de Sociedades Anónimas Laborales ya existentes en Sociedades Limitadas Laborales, así como por la adaptación de Sociedades Anónimas Laborales ya existentes a los preceptos de la Ley de Sociedades Laborales, tenemos que decir que tanto la transformación como la adaptación no son operaciones gravadas, ya que, de acuerdo con el artículo 19.1 del Texto Refundido del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, no son operaciones societarias sujetas.

  • Bonificación del 99% de las cuotas que se devenguen por modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas, por la adquisición, por cualquier medio admitido en Derecho, de bienes y derechos provenientes de la empresa de la que proceda la mayoría de los socios de la sociedad laboral.

El artículo 4 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido dispone que las operaciones sujetas a este impuesto no lo están al concepto de “transmisiones patrimoniales onerosas” del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, excepción hecha de la entrega y arrendamiento de bienes inmuebles cuando estén exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido, salvo en el caso que el sujeto pasivo renuncie a la exención aplicándose, por tanto, el Impuesto sobre el Valor Añadido, opción, a todas luces, más favorable.

La transmisión de los bienes de la empresa de la que procedan la mayoría de los socios trabajadores de la Sociedad Laboral a esta última constituye una operación sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido. Se trata, pues, de una entrega de bienes realizada por un empresario en el ejercicio de su actividad empresarial y a título oneroso. En consecuencia dichas transmisiones no están sujetas al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

Por otra parte, el artículo 7.1º.a) de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido configura como un supuesto de no sujeción al Impuesto sobre el Valor Añadido “la transmisión de la totalidad del patrimonio empresarial o profesional del sujeto pasivo realizada en favor de un solo adquirente, cuando éste continúe el ejercicio de las mismas actividades empresariales o profesionales del transmitente”.

Por lo tanto, si la Sociedad Laboral no adquiere la totalidad de los bienes la operación queda sujeta a Impuesto sobre el Valor Añadido, debiéndose aplicar el impuesto por separado a cada uno de los elementos transmitidos. Si, por el contrario, la Sociedad Laboral adquiere la totalidad de los bienes de la empresa de la que proceden la mayor parte de los socios trabajadores, en favor de un solo adquirente, y éste continúa el ejercicio de las actividades del transmitente, la transmisión no estará sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido, y tampoco determina en modo alguno el gravamen de la misma en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, excepto por las transmisiones de inmuebles incluidos en la totalidad del patrimonio empresarial transmitido, siendo, por tanto, aplicable la bonificación únicamente a estas operaciones.

En consecuencia, tenemos que concluir que la bonificación es únicamente aplicable a las transmisión de inmuebles.

  • Bonificación del 99% de la cuota que se devengue por la modalidad gradual de actos jurídicos documentados, por la escritura notarial que documente la transformación bien de otra sociedad en Sociedad Anónima Laboral o Sociedad Limitada Laboral o entre éstas.

El apartado 3 del artículo 75 del Reglamento del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados determina que las escrituras notariales que incorporen las operaciones no sujetas a la modalidad de “operaciones societarias” de transformación de sociedad, tributarán por la cuota gradual de “actos jurídicos documentados” sobre la base del haber líquido de la sociedad en el momento de la adopción del acuerdo, siendo éste la diferencia entre el activo real y el pasivo exigible, entendiendo por transformación de sociedad el cambio de naturaleza o forma de la misma. Pese a ello el Tribunal Supremo en su Sentencia de 3 de noviembre de 1997 declara nulo dicho artículo en lo que se refiere a la sujeción a la modalidad de Actos Jurídicos Documentados del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados de la transformación de sociedades. Por tanto debemos considerar sin efecto alguno dicha bonificación.

Bonificación del 99% de las cuotas que se devenguen por la modalidad gradual de actos jurídicos documentados, por las escrituras notariales que documenten la constitución de préstamos, incluidos los representados por obligaciones o bonos, siempre que el importe se destine a la realización de inversiones en activos fijos necesarios para el desarrollo del objeto social.

En primer lugar hay que decir que en el texto original de la Ley de Sociedades Laborales el porcentaje de bonificación que figuraba era del 90%, y que fue corregido posteriormente situando dicho porcentaje en el 99% .

La bonificación es aplicable al gravamen proporcional aprobado por la Comunidad Autónoma en su caso o del 0,50 por 100 en caso contrario, que por el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados recae sobre las primeras copias de escrituras públicas de constitución de hipoteca en garantía de préstamos otorgados a las Sociedades Laborales cuando su importe se destine a la inversión en activos fijos necesarios para el desarrollo de su objeto social, regulado en el artículo 31.2 del Texto Refundido del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

B. Por otra parte la Disposición Transitoria Primera de la Ley del Régimen Fiscal de las Cooperativas establece la exención en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, durante un plazo de dos años contados a partir de la entrada en vigor de la Ley del Régimen Fiscal de las Cooperativas, las operaciones de transformación en Cooperativas efectuadas por las Sociedades Anónimas Laborales, efectuadas con los requisitos y condiciones previstos en la Disposición Adicional Tercera de la Ley General de Cooperativas .

Así mismo el apartado 7 de la Disposición Adicional Tercera de la Ley General de Cooperativas establece que estarán exentos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados todos los actos necesarios para la transformación de Sociedades Anónimas Laborales en Cooperativas de Trabajo Asociado.

Estas normas son aplicables también a las Sociedades Limitadas Laborales, puesto que la Disposición Adicional Cuarta de la Ley de Sociedades Laborales establece que las referencias contenidas en las diferentes normativas sobre fomento de Sociedades Anónimas Laborales se entenderán hechas a las Sociedades Laborales.

Incentivos fiscales en el impuesto sobre sociedades reconocidos a las Sociedades Laborales.

En el Impuesto sobre Sociedades está establecida, con efectos desde el 1 de enero de 1996, de acuerdo artículo 11.2.a) de la Ley del Impuesto de Sociedades, la posibilidad de amortizar libremente los elementos del inmovilizado material e inmaterial de las Sociedades Anónimas Laborales afectos a la realización de sus actividades, adquiridos durante los cinco primeros años a partir de la fecha de su calificación como tales. Esta norma es aplicable también a las Sociedades Laborales de Responsabilidad Limitada, puesto que el segundo párrafo de la Disposición Adicional Cuarta de la Ley de Sociedades Laborales extiende su aplicación a las Sociedades Limitadas Laborales en los mismos términos y condiciones.

Por lo tanto, no tendrán derecho a la aplicación del beneficio fiscal que supone la libertad de amortización de los elementos del inmovilizado material o inmaterial de las Sociedades Laborales que no estén afectos a la realización de sus actividades, ni los adquiridos con fecha anterior a la calificación de estas sociedades como Sociedades Laborales, ni los adquiridos con posterioridad al plazo de los cinco primeros años contados desde tal calificación.

Así mismo, la Disposición Transitoria Tercera de la Ley de Sociedades Laborales establece que las Sociedades Anónimas Laborales que actualmente tengan concedido el beneficio de libertad de amortización a que se refería el artículo 20.2 de la derogada Ley Reguladora de Sociedades AnónimasL, vigente hasta el 31 de diciembre de 1995, continuarán disfrutando de dicho beneficio hasta la finalización del plazo de los cinco años contados desde el primer ejercicio económico de las mismas.